Descrição

Domaine Perrot-Minot Chambertin-Clos de Bèze Grand Cru procede de unos de los terruños más exclusivos de Borgoña. Nacido de viñas de Pinot noir de más de medio siglo de edad, exhibe el perfumado perfil floral y la frescura frutal características del Clos de Bèze. Una muestra del talento de Christophe Perrot-Minot, ideal para quienes buscan complejidad y un potencial de guarda extraordinario.

Informações de produto

Tipo
Tinto
Colheita
2018
Álcool
13.0% vol.
Produção
2.879 botellas
Variedade
100% Pinot noir
Origem
Chambertin Clos du Bèze

Prova

Nariz
Aromáticamente seductora con notas de fresas, pimienta blanca, canela y grosella negra; y un perfil marcadamente floral.
Boca
Vibrante, refrescante y de estructura definida. Destaca por su volumen impresionante, armonía sorprendente y un final noble.
Temperatura de servir
16 °C.
Consumo
Hasta 2050, aproximadamente, si se conserva en óptimas condiciones.

Vinha e preparação

Descrição
Viñedo situado a una altitud de 270-280 metros sobre una ladera suavemente inclinada, fresca y ventosa. Goza de una posición media en la pendiente que le otorga al vino una calidad de inimitable.
Idade
Cepas de más de 55 años.
Solo
Profundo con capas de pedregal calizo y limo; caliza y lechos de margas.
Clima
Por la ubicación de la parcela, esta se encuentra protegida de los vientos del oeste que suelen traer lluvia pero es barrida por vientos del norte. En lo que respecta a 2018, fue un año marcado por un invierno lluvioso y un verano excepcionalmente caluroso y seco.
Colheita
La vendimia manual comenzó el 3 de septiembre de 2018 con uvas en perfecto estado sanitario.
Envelhecimento
Crianza de 16 a 18 meses. Para la añada 2018, Christophe Perrot-Minot redujo significativamente el uso de madera nueva a un máximo del 20% al 30% para preservar la pureza del 'terroir'. Se utilizaron barricas de roble francés, procedentes principalmente de los bosques de Tronçais y Allier.

Avaliação dos peritos

Bettane & Desseauve:

Comme en 2017 mais avec un peu plus de profondeur, on retrouve cette bouche complexe, racée, pleine de petits fruits noirs et rouges délicieux et surtout cette envolée tactile aérienne qui n’appartient qu’à lui.